¿Cuál es el origen del dolor crónico?

Las personas tienen la necesidad de sentir su dolor. Muy a menudo el dolor supone el comienzo de un enorme cambio de percepción. Como un centro de energía, el dolor despierta la consciencia.

Arnold Mindell
19

Abril, 2018

 

 

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2 minutos de lectura

¿Qué es el dolor?

El dolor es la señal que utiliza nuestro sistema nervioso para alertarnos de una lesión u otro problema que está teniendo lugar en nuestro organismo. El proceso comienza cuando los nocioceptores –receptores del dolor– distribuidos por nuestro cuerpo captan y envían la información sobre cualquier daño que estemos recibiendo a nuestro cerebro. Inmediatamente el cerebro analiza y devuelve esta información como el estado de alerta que denominamos «dolor», provocando una sensación física desagradable que nos empuja a reaccionar y emprender la acción. Éste es el motivo por el que pasan algunos segundos desde que sufrimos una lesión hasta que la sentimos efectivamente: porque la señal tiene que llegar primero a nuestro cerebro (como sucede cuando colocamos el dedo encima de una llama).

Pero el dolor no siempre responde a un mecanismo lógico. A veces sentimos dolor sin que podamos determinar dónde se encuentra la fuente que lo está provocando. De hecho, alrededor de un 11% de los españoles sufre un dolor muy intenso que se ha cronificado a lo largo del tiempo. Estamos hablando de lesiones incapacitantes que entorpecen la rutina y condicionan la calidad de vida de las personas que las padecen. El dolor crónico resulta tan limitante que la mayoría de pacientes tratará de aliviarlo por todos los medios, utilizando desde terapias alternativas hasta secuencias de ejercicios físicos, además de una inmensa cantidad de fármacos analgésicos.

Fotografía de Anna O.

¿Por qué el dolor crónico?

Las causas del dolor crónico siguen siendo desconocidas, por lo que constituye un terreno fértil para especulaciones y teorías. Hay quienes atribuyen este fenómeno a causas exclusivamente ambientales, genéticas o psicológicas, pero para las personas que lo sufren puede resultar muy molesto limitar el origen de su dolor a un único ámbito. Lo cierto es que, aunque el dolor crónico tenga una fuente física, siempre aparece en relación a una serie de problemáticas psicológicas y conductuales que lo condicionan. Esto se debe a que nuestra actitud frente al dolor es parte esencial en su desarrollo.

 

Alrededor de un 11% de los españoles sufre un dolor muy intenso que se ha cronificado a lo largo del tiempo

Como hemos señalado, el dolor proviene del cuerpo pero se desarrolla en el cerebro, donde entra en contacto con la compleja red de neurotransmisores que está en la base de nuestras actitudes, nuestras reacciones y nuestro estado de ánimo. Por eso es necesario hacer una intervención integral para poder comprenderlo y tratarlo eficazmente, estudiando el problema en el contexto de la vida del paciente y atendiendo al impacto que tiene el dolor en todos sus niveles.

Eric Álvarez

Soy Psicólogo, especialista en Psicopatología Clínica. Me considero un apasionado del ser humano que ha dedicado la mayor parte de su vida adulta a investigar el comportamiento de las personas, aunque ha sido especialmente a través de mis propios conflictos que he podido llegar a entender los de los demás. Como me encanta escribir y explicar, desde hace algún tiempo intento difundir todo lo que  aprendo a través de artículos que resulten amenos y accesibles.

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